CÉSAR FRANCHISENA
Y LOS ESPACIOS
TOPOLÓGICOS
Prof. María Luisa LENS
Simultaneidades topológicas (1985-86), para guitarra, y Universos topológicos (1986), para
piano y percusión: dos obras en donde César Franchisena concibe la obra de arte
partiendo de definiciones del campo de las matemáticas, más precisamente, de la
topología, la rama que estudia los espacios topológicos.
Los espacios topológicos resultan
ser una estructura
matemática,
punto de partida, que permite la definición formal de conceptos tales como continuidad,
convergencia,
conectividad, de vecindad o entorno. Son un
conjunto compuesto de subconjuntos -abiertos y cerrados-, cuyas propiedades son
las siguientes: 1. conjunto vacío,
es decir, que no tiene ningún elemento, 2.
intersección (teoría de los conjuntos), de dos o más conjuntos, operación que resulta en otro
conjunto que contiene los elementos comunes a los conjuntos de partida, 3. unión
(ibidem), de dos o más conjuntos es
una operación que
resulta en otro conjunto, cuyos elementos son los elementos de los conjuntos iniciales[1] .
El tercero de sus Cuatro cánones estocásticos (1976), para flauta y clarinete, fue
compuesto según estas características, en donde se dan simultaneidades temporo-espaciales mensurables
y no mensurables.
Es, tal vez, en obras posteriores donde
Franchisena ahonda estos conceptos. Simultaneidades topológicas es una obra de alturas definidas, con
mensurabilidades prefijadas que cohabitan con localizaciones aleatorias. En el
primer movimiento hay una aleatoriedad temporo-espacial que se da dentro de un
solo plano, y marcada presencia del silencio[2]. Estas variantes aplicadas sobre el parámetros
alturas, espacios
métricos, tiempos, etc., son
especializaciones de espacios topológicos con restricciones y estructuras propias.
El segundo movimiento está estructurado
en base a acordes trabajados como “material”, en seis variaciones[3], que finalizan con un Epílogo. Las
propiedades topológicas de intersección y unión están aquí representadas por un
plano acórdico y uno melódico, presentes en las variaciones II, V y el Epílogo.
Universos
topológicos es una obra de
dos movimientos que presenta predominio de alturas definidas, en
mensurabilidades prefijadas que cohabitan con localizaciones aleatorias…[4] En
el primer movimiento, el compositor aclara: los
sonidos encerrados entre líneas continuas son de ejecución libre e indica
el número de repeticiones que deben realizarse, generando una propuesta con
cierto grado de aleatoriedad. La estructuración
está dada por secciones alternadas en que el discurso resulta de la
superposición de ambos instrumentos con otras en que lo hacen por separado uno
de ellos[5].
El segundo movimiento da más
protagonismo a la percusión. Estructuralmente,
se puede establecer una primera sección en la que la percusión sola, alterna
con la ejecución de piano y percusión. Una sección central en la que cada uno
de los instrumentos realiza un especie de cadenza; primero la percusión en un
trabajo de densidad evolutiva: comienza el xilófono solo, agregan luego los
cocos y después el triángulo para terminar el xilofón solo. La cadenza del
piano que sigue a continuación, tiene reminiscencias de coral… En este
movimiento también aparecen los recuadros con sonidos de ejecución libre y
similar grado de aleatoriedad del primer movimiento.
¿Franchisena crea espacios métricos, es
decir un conjunto cuyos elementos o
puntos poseen una distancia asociada, según el concepto topológico? Evidentemente, lo visto caracteriza, de alguna
forma, este espacio métrico-amétrico, mensurable-no mensurable con el que
organiza las fuentes sonoras, los objetos sonoros, los modos de ataque, la organización
de las alturas (interválica), la dinámica, intensidad, textura, etc., es decir, la función específica
que posee cada elemento dentro de la
obra de arte.
El espacio métrico es un conjunto junto con una función distancia (porque cumple con unas propiedades
concretas atribuidas a las distancias) definida sobre él, de modo que cualquier
par de puntos (o elementos) del conjunto están a una cierta distancia asignada
por dicha función. En particular, cualquier espacio métrico será, además, un espacio topológico, porque cualquier función de distancia
definida sobre un conjunto dado induce una topología sobre dicho conjunto[6].
Sin embargo, habrá
que profundizar el análisis para constatar:
Ø
grado de azar o aleatoriedad y
determinación;
Øcondiciones o propiedades de una distancia entre dos elementos (puntos): positividad, reflexividad, identidad de los indiscernibles, simetría, desigualdad triangular;
Øcondiciones o propiedades de una distancia entre dos elementos (puntos): positividad, reflexividad, identidad de los indiscernibles, simetría, desigualdad triangular;
Ø
tipo o
grado de topología: indiscreta, discreta, de los complementos finitos -cuyos complementarios son finitos-, de los complementos numerables -cuyos complementarios son numerables-.
[2]
GIANOTTI, A. N. / LENS, M. L., Informe final, proyecto César Franchisena, eje de la
creación actual en Córdoba, C.A.I.+D., Instituto Superior de Música,
Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, 1993-1996, p. 8.
[3] Ibidem.
[4] Ibidem.
[5] Ibidem, p. 9.
[6] PAPADOPOULOS,
Athanase, Metric Spaces, Convexity and
Non positive Curvature, European Mathematical Society,
2004, SBN 978-3-03719-010-4.
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